sábado, 26 de abril de 2014

Nuevo test DNA para detección del Cáncer de Cuello Uterino

Polémica en el Nrw York Times tras su aprobación por la FDA.
http://jama.jamanetwork.com/Mobile/article.aspx?articleid=1861805&utm_campaign=social_042614&utm_medium=facebook&utm_source=jama_fb

sábado, 19 de abril de 2014

Muerte fetal e indice de masa corporal

Aun moderados aumentos del indice de masa corporal (BMI) pueden correlacionarse con una mayor mortalidad fetal y neonatal. Artīculo publicado en JAMA.
http://jama.jamanetwork.com/Mobile/article.aspx?articleid=1860462&utm_campaign=social_041814&utm_medium=facebook&utm_source=jama_fb

Derechos Reproductivos. Guía de la Organización Mundial de la Salud

Un interesante artículo en JAMA para difundir entre nuestros miembros acreditados en Perinatología. Y el deseo de muy Felices Pascuas!
http://jama.jamanetwork.com/Mobile/article.aspx?articleid=1860476&utm_campaign=social_041814&utm_medium=facebook&utm_source=jama_fb

sábado, 22 de marzo de 2014

Recomendaciones del CDC para la detección de ETS en embarazadas

¿Las mujeres embarazadas deben hacerse pruebas para detectar las ETS?

Las pruebas de detección y el tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual en las mujeres embarazadas es una forma vital de prevenir graves complicaciones para la salud de la mujer y del bebé, que de otra forma se presentarían por la infección. Mientras más pronto la mujer reciba atención médica durante el embarazo, serán mejores los resultados para la salud de ella y de su bebé en gestación. Las directrices del 2010 para el tratamiento de las ETS de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan las pruebas de detección de ETS para las mujeres embarazadas1. Estas recomendaciones se incluyen en las que se indican a continuación.
EnfermedadRecomendaciones de los CDC
ClamidiaHacer pruebas de detección a todas las mujeres embarazadas en la primera visita prenatal; repetir las pruebas en el tercer trimestre si la mujer es menor de 25 años o pertenece a un grupo de alto riesgo.
GonorreaHacer pruebas de detección a todas las mujeres embarazadas con riesgo en la primera visita prenatal; repetir las pruebas en el tercer trimestre si la mujer sigue con alto riesgo.
Los factores de riesgo incluyen, mujeres jóvenes de 25 años o menos, que vivan en áreas de gran morbilidad, que hayan tenido una infección previa por gonorrea u otras ETS, que tengan parejas sexuales nuevas o múltiples, que no usen condones en forma habitual, que sean trabajadoras sexuales comerciales, que usen drogas.
SífilisHacer pruebas de detección a todas las mujeres embarazadas en la primera visita prenatal; repetir las pruebas durante el tercer trimestre a mujeres con alto riesgo de sífilis o que vivan en áreas con una gran cantidad de casos de sífilis o a aquellas a las que no se les hicieron las pruebas anteriormente o que tuvieron un resultado positivo a una prueba durante el primer trimestre.
Vaginosis bacterianaHacer pruebas de detección a mujeres embarazadas con síntomas o que tienen alto riesgo de parto prematuro.
TrichomoniasisHacer pruebas de detección a mujeres embarazadas con síntomas.
Herpes (VHS)Hacer pruebas de detección a mujeres embarazadas con síntomas.
VIHHacer pruebas de detección a todas las mujeres embarazadas en la primera visita prenatal; se recomienda repetir las pruebas en el tercer trimestre a las mujeres con alto riesgo de adquirir la infección por el VIH.
Hepatitis BHacer pruebas de detección a todas las mujeres embarazadas en la primera visita prenatal.
Repetir las pruebas a las mujeres a las que no se les hizo la prueba en la etapa prenatal, a aquellas con conductas que las ponen en alto riesgo de la infección y a las que tengan signos o síntomas de hepatitis al momento de la admisión al hospital para el parto.
Los factores de riesgo incluyen, haber tenido más de una pareja sexual en los seis meses anteriores, evaluación tratamiento para una ETS, uso de drogas inyectables actual o reciente y una pareja sexual con anticuerpos al antígeno de superficie del VHB (AgHBs).
Virus del papiloma humanoNo hay suficiente evidencia para hacer una recomendación.
Hepatitis CTodas las mujeres embarazadas con alto riesgo deben hacerse la prueba en la primera visita prenatal.
 
Las mujeres embarazadas deben pedirle a su médico que les hagan las pruebas de detección de estas ETS. También es importante que las mujeres embarazadas hablen sobre cualquier síntoma que estén presentando y todas las conductas sexuales de alto riesgo que realicen, ya que algunos doctores no realizan estas pruebas de manera rutinaria. Aunque una mujer se haya hecho estas pruebas en el pasado, debería volvérselas a hacer si queda embarazada.

¿Pueden tratarse las ETS durante el embarazo?

Las enfermedades de transmisión sexual como la clamidia, gonorrea, sífilis, tricomoniasis y vaginosis bacteriana pueden tratarse y curarse con antibióticos que se pueden tomar en forma segura durante el embarazo. Las ETS causadas por virus, como el herpes genital, la hepatitis B, la hepatitis C o el VIH, no se pueden curar. Sin embargo, en algunos casos estas infecciones se pueden tratar con medicamentos antivirales u otras medidas preventivas para reducir el riesgo de transmisión de la infección al bebé. Si una mujer está embarazada o planea quedar embarazada, debe hacerse las pruebas de detección para que pueda tomar medidas para protegerse y proteger a su bebé.

martes, 25 de febrero de 2014

Parálisis cerebral

La parálisis cerebral es un trastorno que afecta al tono muscular, el movimiento y las habilidades motoras (la facultad de moverse de forma voluntaria y coordinada). La parálisis cerebral suele ser consecuencia de un daño cerebral que ocurre antes o durante del nacimiento del bebé o en los primeros 3 a 5 años de la vida del niño.

El daño cerebral que genera la parálisis cerebral también puede generar otros problemas de salud, como problemas visuales, aditivos y del habla, así como problemas de aprendizaje.
La parálisis cerebral no se puede curar, pero el tratamiento, el uso de equipos especiales y, en algunos casos, la cirugía, pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de los niños afectados por este trastorno.

La parálisis cerebral es uno de los trastornos congénitos (que existen antes del nacimiento o se contraen al nacer) más frecuentes en la población infantil. Aproximadamente 500.000 estadounidenses de todas las edades lo padecen.

Existen tres tipos de parálisis cerebral:
1.La parálisis cerebral espástica, que cursa con rigidez y dificultades de movilidad.
2.La parálisis cerebral atetoide (también llamada discinética), que cursa con movimientos involuntarios y descontrolados.
3.La parálisis cerebral atáxica, que cursa con alteraciones en el sentido del equilibrio y en la percepción de la profundidad.

La parálisis cerebral afecta a la coordinación y al control muscular, de modo que hasta los movimientos más sencillos, como estar de pie, plantean dificultades. Otras funciones vitales que también implican la participación de la motricidad, como respirar, el control intestinal y vesical (o urinario), la alimentación y el aprendizaje también pueden verse afectadas por la parálisis cerebral. Esta afección no empeora con el paso del tiempo.

Causas de la parálisis cerebral
Se desconoce el origen exacto de la mayoría de los casos de parálisis cerebral, pero muchos de ellos son consecuencia de problemas que ocurren durante el embarazo, en los cuales el cerebro se daña o no se desarrolla con normalidad. Estos problemas pueden deberse a infecciones, a problemas de salud de la madre, a un trastorno genético o cualquier otra cosa que interfiera en el desarrollo normal del cerebro. Los problemas que ocurren durante el parto y el nacimiento también pueden ocasionar parálisis cerebral en algunos casos, aunque solo se trata de casos excepcionales.

Los bebés prematuros, sobre todo aquellos que pesan menos de 1.510 g (o menos de 3,3 libras) tienen un riesgo más elevado de padecer parálisis cerebral que los bebés a término; ocurre lo mismo en otros bebés de bajo peso natal y en los que nacen en partos múltiples, como los mellizos y los trillizos.
El hecho de sufrir lesiones cerebrales durante la lactancia o la primera infancia también puede evolucionar a una parálisis cerebral. Un bebé o un niño de menos de tres años puede sufrir daño cerebral a consecuencia de una intoxicación por plomo, una meningitis bacteriana o por recibir una alimentación inadecuada, al ser zarandeado cuando solo era un bebé (síndrome del bebé sacudido) o por sufrir un accidente de tráfico sin llevar una sujeción adecuada.

Fuente: Medlineplus

lunes, 11 de noviembre de 2013

Sífilis y Hepatitis B según www.cdc.gov

Sífilis
La sífilis es primordialmente una enfermedad de transmisión sexual, pero una madre infectada la puede transmitir a su bebé durante el embarazo. La transmisión de la sífilis a un bebé en gestación puede causar graves problemas de salud. La sífilis se ha vinculado a nacimientos prematuros, muertes fetales y, en algunos casos, a muerte poco tiempo después del nacimiento. Los bebés que no reciben tratamiento y que sobreviven tienden a tener problemas en múltiples órganos, como el cerebro, los ojos, los oídos, el corazón, la piel, los dientes y los huesos. Las pruebas de detección de la sífilis se deben realizar en todas las mujeres embarazadas durante la primera visita médica prenatal y se deben repetir en el tercer trimestre, si se considera que la paciente tiene un alto riesgo.

Hepatitis B
La hepatitis B Archivo PDF una infección del hígado causada por el virus de la hepatitis B (VHB). Una madre infectada puede transmitir la infección a su bebé durante el embarazo. Aunque el riesgo de que una madre infectada transmita el VHB a su bebé depende de cuándo se infectó, el riesgo más alto se presenta cuando la madre se infecta cerca del momento del parto. Los bebés infectados también tienen un riesgo alto (hasta del 90 %) de convertirse en portadores crónicos (de por vida) del VHB15. Los bebés que tienen una infección del VHB de por vida tienen un riesgo mayor de presentar enfermedad crónica del hígado o cáncer del hígado más tarde en su vida. Aproximadamente uno de cada cuatro bebés que presentan infección crónica del VHB morirá finalmente por la enfermedad crónica del hígado13. La transmisión del VHB de madre a hijo se puede prevenir al hacer pruebas de detección de la infección a las mujeres embarazadas y brindar tratamiento a bebés con riesgo poco después de nacer. Se puede encontrar información sobre la transmisión del VHB de madre a hijo en http://www.cdc.gov/hepatitis/HBV/PerinatalXmtn.htm (en inglés).
Hepatitis C
La hepatitis C Archivo PDF es una infección del hígado, causada por el virus de la hepatitis C (VHC) y puede ser transmitida por una madre infectada a su bebé durante el embarazo. En general, una madre infectada transmitirá la infección a su bebé el 10 % de las veces, pero las probabilidades son más altas en ciertos subgrupos de la población, como en las mujeres que también están infectadas por el VIH16. No se recomiendan pruebas de detección del VHC en forma regular para las mujeres embarazas; sin embargo, se debe considerar realizar estas pruebas a personas que tengan factores de riesgo que se han vinculado al VHC, como el uso de drogas inyectables. En algunos estudios, los bebés nacidos de mujeres infectadas por el VHC han mostrado un riesgo mayor de tener un tamaño más pequeño al de su edad gestacional, de ser prematuros y de presentar bajo peso al nacer15. Los bebés recién nacidos con la infección del VHC, por lo general, no tienen síntomas y en su mayoría eliminarán la infección sin ayuda médica. La enfermedad del hígado tiende a evolucionar más lentamente en los niños infectados con el virus de la hepatitis C y estos responden algo mejor al tratamiento, en comparación con los adultos.

lunes, 16 de septiembre de 2013

VIH y EMBARAZO según www.cdc.gov

El virus de la inmunodeficiencia humana.
El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es el virus que causa el síndrome de inmunodeficiencia adquirida o sida. El VIH destruye células sanguíneas específicas que son cruciales para ayudar al cuerpo a combatir las enfermedades. Según los datos de vigilancia del VIH de los CDC del 2011, las mujeres representan el 25 % de todos los adultos y adolescentes que viven con infecciones del VIH diagnosticadas en los Estados Unidos2. Las formas más comunes de transmisión del VIH de madre a hijo son, durante el embarazo, el parto o al amamantar al bebé. Sin embargo, si el VIH se diagnostica antes o durante el embarazo y se toman las medidas adecuadas, el riesgo de transmisión de madre a hijo puede disminuirse a menos del 2 %3. Se recomienda que todas las mujeres embarazadas se hagan las pruebas de detección del VIH. Si la madre sabe al comienzo del embarazo que tiene el VIH, tendrá más tiempo para consultar con su proveedor de atención médica y decidir formas eficaces para proteger su salud y la de su bebé en gestación.

Fuente CDC USA